Mejora del aislamiento acústico según ordenanza municipal tras ITE
Vivir en un entorno tranquilo se ha convertido en un lujo en muchas ciudades: el tráfico, las obras contiguas o la música de locales cercanos pueden transformar tu hogar en un escenario de constante ruido. Cuando una finca supera los 50 años de antigüedad, el ayuntamiento suele exigir la Inspección Técnica de Edificios (ITE), cuyo informe puede señalar deficiencias acústicas. En ese momento, conocer la ordenanza municipal y aplicar soluciones de aislamiento es vital para cumplir la normativa y garantizar el confort de los vecinos.
¿Qué es la ITE y por qué es relevante?
La ITE es un procedimiento obligatorio en numerosas localidades españolas para garantizar la seguridad y salubridad de los edificios antiguos. Su objetivo principal es detectar patologías estructurales, de instalaciones y, en ciertos casos, deficiencias acústicas.
Objetivos de la ITE
- Verificar la estabilidad y durabilidad de la estructura.
- Comprobar la estanqueidad y el estado de las cubiertas y fachadas.
- Evaluar las instalaciones comunes (electricidad, fontanería, ascensor).
- Señalar posibles incumplimientos de la ordenanza municipal de ruido.
Plazos y sanciones
Una vez notificada la obligación de pasar la ITE, la comunidad de propietarios suele tener entre uno y dos años para presentar el informe favorable. El incumplimiento acarrea sanciones económicas que oscilan desde 300 hasta más de 6.000 euros, según el municipio. Además, el ayuntamiento puede exigir la ejecución inmediata de las obras necesarias.
Ordenanza municipal y requisitos de aislamiento acústico
Cada municipio adapta la normativa estatal (Real Decreto 1367/2007) a su realidad urbana. Sin embargo, existen criterios comunes que conviene conocer antes de empezar las obras.
Valores límite de emisión y calidad de ruido
- En fachadas: Se establece un valor límite de transmisión acústica (por ejemplo, L’nT < 55 dB).
- En medianerías: La ordenanza fija la reducción mínima de ruido aéreo entre viviendas, habitualmente por encima de 50 dB.
- Ruido de impacto: Se limita la transmisión de golpes y pisadas, con valores de L’nTw < 65 dB.
Materiales y soluciones admitidas
La normativa suele incluir un catálogo de soluciones técnicas:
- Paneles de yeso laminado con aislante en el interior.
- Placas de corcho proyectado o lana mineral.
- Vidrios dobles con cámara deshidratada.
- Suelos flotantes con láminas elásticas.
Estrategias prácticas para mejorar el aislamiento acústico
A continuación, repasamos las intervenciones más habituales, sus ventajas y un ejemplo de aplicación en una comunidad de propietarios.
Paneles y sistemas de doble tabiquería
La tabiquería doble consiste en levantar un segundo tabique separado del original por un perfil metálico, con un material absorbente (lana de roca, fibra de vidrio) en el interior.
Ejemplo práctico: en un pasillo compartido por cuatro viviendas, se instaló doble tabique de 13+48+13 mm (pladur–lana mineral–pladur) obteniendo una reducción de ruido aéreo de 52 dB y cumpliendo los requisitos locales.
Tratamiento de ventanas y puertas
Las aberturas suelen ser el punto más débil en el aislamiento:
- Ventanas de doble o triple vidrio con marco de rotura de puente térmico.
- Burletes y sellado perimetral reforzado.
- Puertas acorazadas con núcleo absorbente y sello inferior automático.
Ejemplo práctico: una terraza contigua a un dormitorio se insonorizó con ventanas climalit de doble cámara (4+16+4), reduciendo el ruido exterior en 30 dB y mejorando el descanso nocturno.
Soluciones en techos y suelos
Para ruidos de impacto (pisadas, muebles arrastrados):
- Techos: falso techo con suspensión atenuante y placas de yeso laminado con lana mineral.
- Suelos: forjado flotante con lámina autoadhesiva de polietileno o corcho y pavimento final (parqué o vinílico).
Ejemplo práctico: en una vivienda sobre local comercial, se colocó un pavimento flotante compuesto por lámina de polietileno de 5 mm, aglomerado de madera de 15 mm y acabado vinílico. Resultado: reducción de impacto de 20 dB y ausencia de quejas por parte de los vecinos.
Pasos a seguir tras la ITE para garantizar conformidad
Diagnóstico y proyecto de mejora acústica
- Contratar un técnico especializado (ingeniero acústico o arquitecto).
- Realizar ensayos in situ: medición de niveles de ruido y transmisiones.
- Definir un proyecto con soluciones a medida y presupuesto detallado.
Licencias y comunicación con el ayuntamiento
- Presentar el proyecto junto con el ITE en el registro municipal.
- Obtener licencia de obra menor o mayor según la intervención.
- Informar a todos los vecinos de las fechas de trabajo y posibles molestias.
Ejecución y certificación
- Supervisar la instalación por parte del técnico responsable.
- Al finalizar, solicitar el certificado acústico que acredite el cumplimiento de los valores límite.
- Incorporar esta certificación al expediente de ITE para obtener el informe favorable definitivo.
La mejora del aislamiento acústico tras la ITE no es solo un trámite administrativo: implica elevar la calidad de vida de los vecinos y aumentar el valor del inmueble. Conocer la ordenanza municipal, optar por soluciones eficaces y contar con técnicos especializados garantiza el éxito del proyecto.
Contacta con un ingeniero acústico o un arquitecto para evaluar tu finca, solicita un presupuesto adaptado a tus necesidades y prepárate para dar el paso definitivo hacia un ambiente libre de ruido.

