Mantenimiento de cubiertas ajardinadas tras ITE comunitaria
Las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE) han cobrado especial relevancia en los últimos años como garantía de seguridad y durabilidad. Cuando se trata de comunidades que cuentan con cubiertas ajardinadas, el informe de la ITE no solo señala el estado de la estructura y la impermeabilización, sino que abre la oportunidad para implementar un plan de mantenimiento específico. En este artículo descubrirás por qué es importante actuar tras la ITE, qué pasos seguir y cómo mantener tu cubierta ajardinada en óptimas condiciones año tras año.
¿Qué es una cubierta ajardinada y por qué es relevante tras la ITE?
Una cubierta ajardinada es un sistema constructivo en la azotea o cubierta de un edificio donde se instala vegetación sobre capas de protección, drenaje y sustrato. Aporta beneficios ambientales y de confort, como aislamiento térmico, reducción del efecto “isla de calor” y captura de CO₂. Pero una instalación comprometida o mal mantenida puede generar filtraciones, problemas estructurales y gastos elevados.
Tras la ITE, el informe puede detectar:
- Fisuras en la impermeabilización
- Acumulación de agua en zonas estancadas
- Asentamiento desigual del sustrato
- Daños en el sistema de drenaje
Actuar con rapidez y un plan organizado asegura que la cubierta siga luciendo saludable y protegiendo la vivienda.
Tipos de cubiertas ajardinadas
- Extensivas: vegetación de bajo mantenimiento, sustrato ligero (6–15 cm), ideal para plantación de musgos, sedum y hierbas resistentes a la sequía.
- Intensivas: suelos más profundos (20–50 cm o más), admiten césped, arbustos e incluso pequeños árboles, pero requieren riego y cuidado más frecuentes.
- Mixtas o semi-intensivas: combinación de ambos sistemas, zonas con vegetación densa y otras más ligeras para optimizar peso y consumo de recursos.
Pasos para el mantenimiento tras la ITE
Una vez recibidos los resultados de la ITE, conviene diseñar un plan de intervención:
1. Inspección periódica de la capa impermeable
- Frecuencia recomendada: cada 6 meses.
- Qué comprobar: grietas, abultamientos o desprendimientos en la lámina impermeable.
- Ejemplo práctico: en una comunidad de 12 vecinos, un técnico revisó juntas de dilatación y sellados y detectó un pequeño desgarro que, de no haberse sellado, habría provocado filtraciones en viviendas inferiores.
2. Control de vegetación y sustrato
- Retirar malas hierbas y plantas invasoras que drenan nutrientes y aumentan el peso.
- Purgar el sustrato si existen zonas compactadas o erosionadas.
- Ejemplo práctico: tras una temporada de lluvias intensas, la vegetación del perímetro se densificó excesivamente. Se realizó una siega selectiva y se añadió sustrato nuevo en las áreas donde la capa original se había reducido.
3. Drenaje y sistemas de evacuación de agua
- Limpiar rejillas y canaletas trimestralmente para evitar atascos.
- Verificar que las pendientes de la cubierta dirijan el agua sin acumulaciones.
- Ejemplo práctico: una comunidad notó que tras tormentas fuertes quedaba agua estancada en una esquina. Con una sencilla comprobación de pendientes y la instalación de un sumidero adicional se solucionó el problema.
4. Revisión de estructuras y anclajes
- Inspeccionar puntos de unión de barandillas y pérgolas.
- Asegurarse de que la carga vegetal no supera la capacidad de la estructura.
- Ejemplo práctico: en un edificio antiguo se detectaron tornillos flojos en la pérgola de madera. Reemplazarlos a tiempo evitó reparaciones costosas y garantizó la seguridad de los residentes.
5. Limpieza de filtros y protecciones anti-roedor
- Sustituir o lavar las mallas protectoras cada 12 meses.
- Revisar que los accesorios antivuelco y antirroedor no estén dañados.
- Ejemplo práctico: la presencia de roedores quedó controlada tras instalar una malla metálica de gazas finas en los puntos de acceso y realizar limpiezas semestrales.
Herramientas y materiales necesarios
- Rastrillos y palas de mano
- Cizallas para poda y tijeras de jardín
- Brochas y selladores para juntas
- Nivel de burbuja para comprobaciones de pendiente
- Manguera de baja presión y equipo de riego puntual
- Equipos de protección personal (guantes, gafas y casco para trabajos en altura)
Buenas prácticas y consejos
- Programar un calendario anual de mantenimientos con fechas y responsables.
- Registrar en un cuaderno de bitácora cada acción realizada: tipo de reparación, material empleado y coste aproximado.
- Contratar a profesionales especializados para trabajos de impermeabilización y revisiones estructurales.
- Fomentar la participación de la comunidad de vecinos: explicar la importancia de no vaciar macetas o arrojar residuos en la cubierta.
- Apostar por soluciones sostenibles: colectores de agua de lluvia, especies autóctonas y sistemas de riego eficiente.
Conclusión
La ITE comunitaria no debe verse como un trámite burocrático, sino como el punto de partida para garantizar la salud de tu cubierta ajardinada. Un plan de mantenimiento bien estructurado, con inspecciones periódicas y actuaciones concretas, alarga la vida útil de la instalación, ahorra costes en reparaciones mayores y refuerza los beneficios ecológicos y de confort. Ahora que conoces los pasos clave y las buenas prácticas, te invitamos a crear tu calendario de revisiones y mantener tu cubierta ajardinada tan verde y protegida como el primer día. ¡Actúa ahora y disfruta de un tejado vivo y seguro!

