Obligaciones del libro del edificio tras ITE comunitaria
La Inspección Técnica de Edificios (ITE) comunitaria es un trámite obligatorio que evalúa el estado de conservación de las comunidades de propietarios. Tras superarla, surgen diversas obligaciones en materia de mantenimiento documental. Uno de los instrumentos clave es el libro del edificio, un documento oficial donde se recoge la vida técnica del inmueble: reparaciones, mejoras, certificados y, ahora, los resultados de la ITE. Mantenerlo al día no solo es cuestión de cumplir la ley, sino de garantizar la seguridad y el valor patrimonial de la construcción. En este artículo exploraremos en detalle qué es el libro del edificio, cuáles son las obligaciones tras la ITE comunitaria y cómo gestionar este proceso de forma sencilla y eficiente.
¿Qué es el Libro del Edificio?
El libro del edificio es un dossier reglado por el Código Técnico de la Edificación (CTE) y normas autonómicas. Tiene como objetivo principal documentar la vida útil del inmueble: desde el proyecto inicial hasta el mantenimiento y las intervenciones que se vayan sucediendo.
Contenido y función
- Datos básicos: descripción del edificio, ubicación, promotora y fecha de construcción.
- Informes técnicos: direcciones facultativas, certificados finales de obra, boletines de instalaciones.
- Acta de recepción y garantías: periodo de garantía, seguros y fianzas.
- Operaciones de conservación y mantenimiento: revisiones periódicas, obras de reparación y sus presupuestos.
- Histórico de incidencias: patologías detectadas y tratamientos aplicados.
Este compendio permite a propietarios, técnicos y autoridades conocer el estado real del inmueble y facilita la toma de decisiones, previene riesgos y consolida la trazabilidad documental.
Obligaciones legales previas
Antes de la ITE, la comunidad debe haber creado o actualizado el libro del edificio. En algunas comunidades autónomas, la entrega del libro es condición para otorgar licencias de primera ocupación o para poner a la venta viviendas. No contar con él o tenerlo desactualizado puede acarrear sanciones o impedir la obtención de certificados.
La ITE comunitaria: breve repaso
La ITE es un mecanismo de control que cada cierto número de años (habitualmente 10 o 15, según la edad y tipo de edificio) exige la inspección de los elementos comunes: fachadas, cubiertas, instalaciones generales y otros aspectos estructurales.
¿En qué consiste la inspección?
Un técnico cualificado (arquitecto/ingeniero) visita el inmueble, realiza mediciones, pruebas no destructivas y evalúa patologías. El resultado se consigna en un informe donde se califica el estado general y se propone un plan de actuaciones correctoras si es necesario.
¿Quiénes intervienen?
- Comunidad de propietarios: encarga la inspección y convoca a la comunidad.
- Técnico inspector: elabora el informe con conclusiones y recomendaciones.
- Ayuntamiento o administración autonómica: recibe el informe, evalúa y, en caso de deficiencias graves, puede requerir obras inmediatas.
Obligaciones tras superar la ITE
Una vez finalizada la ITE y con el informe favorable o con las deficiencias señaladas, la comunidad afronta una serie de obligaciones documentales y de ejecución.
Registro de resultados en el libro del edificio
El primer paso es incorporar al libro del edificio:
- Copia del informe de la ITE.
- Certificado de conformidad (cuando exista).
- Acta de la Junta de Propietarios donde se aprueban las actuaciones recomendadas, si las hubiera.
Registrar estos documentos no es opcional: debe integrarse en el índice general y mantenerse accesible para cualquier consulta de propietarios o autoridades.
Plazo para actualizar la documentación
La normativa autonómica marca plazos que suelen oscilar entre 1 y 3 meses desde la recepción del informe. Pasado dicho plazo sin actualizar el libro, la comunidad podría enfrentarse a sanciones administrativas o requerimientos de la administración.
Responsable y sanciones
- Responsable: la comunidad de propietarios, representada por el presidente o el administrador.
- Infracciones: multas que varían según la comunidad autónoma, desde cientos hasta miles de euros. Además, carecer del libro actualizado puede invalidar seguros de responsabilidad civil o impedir subvenciones para actuaciones.
Buenas prácticas para la gestión del libro tras la ITE
Gestionar correctamente el libro del edificio tras la ITE no solo evita problemas, sino que mejora la transparencia y la coordinación en la comunidad.
Digitalización
- Facilita el acceso remoto a los propietarios.
- Permite búsquedas rápidas mediante palabras clave.
- Contribuye a la preservación del documento ante pérdidas o deterioros físicos.
Acceso de propietarios
- Carpeta habilitada en la sala de juntas o portal.
- Plataforma online con usuario y clave para propietarios.
- Registro de consultas para saber quién accede y cuándo.
Este nivel de transparencia refuerza la confianza y fomenta la implicación activa de los vecinos.
Ejemplos prácticos: una comunidad típica
Imaginemos una urbanización de 50 viviendas que, tras 15 años de construcción, supera con pequeños reparos su ITE. El informe recoge fisuras en la cornisa, que requieren reparación leve, y revisiones de cubierta en un plazo de 12 meses.
Pasos a seguir:
- Junta de propietarios aprueba presupuesto de reparación (3.000 €).
- Se encarga la obra y se obtienen facturas y certificados.
- Se incorpora al libro: informe ITE, acta de la junta, facturas, boletín final de obra.
- Se digitaliza toda la documentación y se envía a los propietarios por correo electrónico.
- Se presenta copia actualizada en el ayuntamiento, cerrando el procedimiento.
Gracias a este proceso, la comunidad demuestra diligencia, cumple plazos y evita sanciones. Además, aumenta el valor de las viviendas al contar con un libro del edificio ordenado y completo.
Conclusión
Tras superar la ITE comunitaria, mantener el libro del edificio actualizado es vital para cumplir la normativa, garantizar la seguridad y preservar el valor patrimonial. Los principales pasos abarcan el registro del informe, la incorporación de las reparaciones y la digitalización del conjunto documental. La comunidad, representada por su presidente o administrador, debe atender los plazos marcados y facilitar el acceso a los propietarios.
Llamado a la acción: revisa hoy mismo el estado de tu libro del edificio, asegura su completa actualización tras la última ITE y valora la opción de digitalizarlo. Así evitarás sanciones, mejorarás la gestión y aportarás un plus de confianza a todos los vecinos.

