Instalación de recarga de vehículos eléctricos en garajes tras ITE
La electrificación del parque automovilístico avanza a pasos agigantados y cada vez son más los propietarios que optan por vehículos eléctricos. Si tu comunidad de vecinos ha superado la Inspección Técnica de Edificios (ITE) y ahora está pensando en dar el siguiente paso: instalar puntos de recarga en los garajes, este artículo es para ti. Veremos paso a paso qué implica la instalación, qué normativa debes tener en cuenta, ejemplos prácticos de acometidas y cómo rentabilizar la inversión. ¡Arrancamos!
¿Por qué instalar un punto de recarga tras la ITE?
La ITE es la revisión obligatoria que garantiza el buen estado y la seguridad de la comunidad. Tras superar este trámite, muchos edificios aprovechan para planificar mejoras: mejoras en accesibilidad, eficiencia energética y, cómo no, infraestructura de recarga de vehículos eléctricos (VE). Los motivos principales son:
- Fomento de la sostenibilidad: reduces emisiones locales.
- Aumento del valor de las plazas de garaje: se revalorizan las ventas o alquileres.
- Comodidad para los usuarios: cargar el vehículo en casa es más barato y cómodo que en vía pública.
Marco legal y derechos de los vecinos
Ley de Propiedad Horizontal (LPH)
- Artículo 17.3: Derecho individual de cada propietario a instalar instalaciones de recarga. Basta con notificarlo a la junta de propietarios y respetar determinadas condiciones para no dañar elementos comunes.
Real Decreto 1053/2014 y sus modificaciones
- Obliga a las comunidades de nueva construcción a reservar puntos de recarga. Para edificios existentes, fija requisitos de accesibilidad en acometidas generales y cuadros eléctricos.
Código Técnico de la Edificación (CTE) y Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT)
- Definen las condiciones técnicas de seguridad, canalizaciones y protecciones necesarias.
Pasos clave para la instalación
1. Diagnóstico y presupuesto inicial
- Revise la acometida eléctrica existente.
- Calcule la potencia disponible.
- Presupueste materiales, canalizaciones y mano de obra.
Ejemplo práctico: Imagina un garaje con acometida de 50 kW para iluminación, ascensores y tomas generales. Quieres instalar 5 cargadores monofásicos de 7,4 kW cada uno. El instalador comprobará si esos 37 kW adicionales pueden conectarse sin ampliar la potencia. Si no, propondrá soluciones como gestión de cargas.
2. Comunicación a la comunidad de propietarios
- Presenta en junta: memoria técnica breve, presupuesto y distribución de costes.
- Votación: si la instalación se proyecta en elementos comunes (canalizaciones por el techo, cuadro general), se necesita mayoría simple o cualificada, según caso.
- Acuerdos: protocolos de uso (horarios, cuota de consumo, penalizaciones por mal uso).
3. Proyecto técnico y licencias
- Proyecto visado por un ingeniero: define trazado de canalizaciones, potencias, protecciones diferenciales y magnetotérmicas.
- Licencia municipal de obras: normalmente obras menores, pero varía según Ayuntamiento.
4. Ejecución de la instalación
- Apertura de regatas y tendido de tuberías.
- Montaje de cuadro de recarga: punto de conexión individual o cluster para varios puntos.
- Cableado, conexión y pruebas de carga.
- Certificado de Instalación Eléctrica (Boletín).
Soluciones prácticas y modelos de gestión
Sistema plug&play (carga básica)
- Cada plaza con su tubo y línea dedicada desde el cuadro.
- Ventajas: sencillo, buena independencia.
- Desventajas: mayor coste si el cuadro está lejos de algunas plazas.
Solución centralizada con reparto de consumo
- Un equipo de medida y control en el cuadro general gestiona los consumos, evitando picos de demanda.
- App o software registra las recargas de cada usuario.
- Ventajas: optimiza la potencia contratada y reduce el impacto en la acometida.
- Desventajas: algo más complejo de instalar.
Ejemplo de gestión: La comunidad Edificio Prado instaló 10 cargadores con un sistema centralizado. Contrataron 60 kW de potencia total (50 kW antes de la obra). Gracias al equilibrador de carga inteligente, nunca saltó el interruptor general y cada vecino paga exactamente lo que consume.
Costes y ayudas disponibles
Presupuesto orientativo
- Punto de recarga básico (7 kW): 1.200 – 1.800 € (materiales y mano de obra).
- Sistema con reparto de carga: +800 € por punto.
- Proyecto y licencias: 500 – 1.000 € según Ayuntamiento.
Subvenciones y líneas ICO
- Plan Moves: subvenciones de hasta 1.000 € por punto en comunidades de vecinos.
- Fondos europeos y programas autonómicos: bonificaciones en el IBI o ayudas a la rehabilitación.
- Líneas ICO verde: préstamos con interés reducido si la obra mejora la eficiencia energética.
Buenas prácticas y recomendaciones
- Opta por cables y canalizaciones con espacio de sobredimensionamiento, por si en el futuro se amplía potencia.
- Elige cargadores con modo 3 y protección IP54, aptos para garajes con polvo y humedad.
- Pacta con la comunidad un reglamento de uso: turnos, horario de recarga nocturna (tarifas más baratas), bloqueo tras completar el 100%.
- Mantén un registro de mantenimientos e inspecciones periódicas.
Instalar puntos de recarga en garajes tras la ITE es una decisión inteligente que aporta sostenibilidad, valor y comodidad. Siguiendo la normativa de Propiedad Horizontal, el CTE y el REBT, y con un buen proyecto técnico, puedes disfrutar de recargas seguras y controladas. Aprovecha las subvenciones disponibles y plantea sistemas de gestión centralizada para optimizar costes. ¿Preparado para impulsar la movilidad eléctrica en tu comunidad? ¡Consulta con un técnico de confianza y empieza la transformación!

